Entre el golfo de Pozzuoli y el inconfundible perfil del Vesubio, Villa Gervasio se integra en un paisaje donde naturaleza y arquitectura dialogan sin interrupción. La vista se abre hacia los Campos Flégreos, abarcando el Castillo Aragonés de Baia, los lagos volcánicos y, a lo lejos, las siluetas de Ventotene y del archipiélago pontino.
En este contexto de gran sugestión, el borde de piscina se convierte en un elemento de conexión entre el espacio construido y el paisaje, transformándose en una superficie elegante y perfectamente integrada.
La intervención, desarrollada en un área de 65,5 m², se realizó con el sistema Woodeck, una solución diseñada para garantizar estabilidad, durabilidad y precisión incluso en contextos complejos como los bordes de piscina. Gracias a la tecnología de los soportes regulables, la superficie de tránsito resulta perfectamente nivelada, compensando posibles pendientes y asegurando continuidad estética y funcional.
La estructura se basa en:
- 594 soportes PR3 (155–420 mm), distribuidos estratégicamente entre 409 soportes internos y 185 perimetrales
- 166 rastreles de aluminio eco estándar
Aplicación realizada por INDEC.